domingo, 25 de septiembre de 2016

Noguera de Poyotello, Santiago-Pontones

Más que una entrada sobre un árbol, en esta ocasión la entrada la vamos a dedicar a reflexionar sobre la capacidad del ser humano para estropear (en nuestra opinión, quizá errónea) en muchas ocasiones con la mejor intención, la naturaleza que veíamos, sin embargo, en la pasada primavera en todo su esplendor. 


Foto 1. Llegada a la aldea de Poyotello

Llegamos de mañana a Poyotello, en la provincia de Jaén, pequeña aldea con 19 habitantes (INE 2010), como veis en el cartel indicador...

Foto 2. Entrada a Poyotello, Santiago-Pontones

Exacto, tampoco nosotros sabemos para qué es este cartel indicador, ya que no indica nada. Un poco más adelante sí que hay un cartel en el que podemos ver el nombre de la aldea, pero realmente nos quedamos un poco sorprendidos de que se coloque una estructura de madera en mitad de este bello pastizal para .... ¿?



Foto 3. En primer plano Sambucus ebulus, saúco menor o yezgo, planta tóxica

En los alrededores podemos contemplar estos prados en los que destaca el sabuco menor, y nos dirigimos hacia el sendero que nos llevará hasta la Cueva del Agua, que está aproximadamente a 1,5 km, y que recorremos entre una flora modelada por el pastoreo ancestral del lugar. 

Foto 4. Sendero utilizado antaño por las caballerías y hoy día por senderistas.
Durante toda la ruta, nos acompaña al fondo el río Segura, tan ruidoso que ya lo oímos antes de verlo, y en algunas zonas encontramos... ¡Más madera! (Foto 5).

Foto 5. Pasamanos instalado en un lugar bucólico sin demasiado riesgo para el paseante.
A un paraje como este, al que venimos a disfrutar de la naturaleza caminando por una ruta relativamente costosa ya que ahora vamos de bajada (pero hay que subir a la vuelta) podemos intuir, por tanto, que no es un lugar al que se venga sin un poco de preparación, así que nos hacemos la pregunta de si es realmente necesario este pasamanos en el que se ha gastado madera, dinero, y que genera un impacto ambiental, ya que en un tiempo se degradará, y por último nos preguntamos si habrá en ese momento alguien para arreglarlo .

Foto 6. Majuelo en flor

Dejemos por un instante las preguntas sin respuesta, y disfrutemos del camino, los majuelos "Crataegus monogyna" se nos muestran cuajados de flores, y poco a poco llegamos a la Cueva del Agua.

Foto 7. Cueva del Agua

Justo a la entrada, y aunque no sería imprescindible ya que el lugar es fresco, nos regala su sombra un olmo de montaña "Ulmus glabra", y en su interior conviven gran cantidad de especies que necesitan la presencia de agua permanente para poder vivir.

Foto 8. Hojas de olmo de montaña, en primer plano

Antes de abandonar el lugar, vemos otro cartel indicador:

Foto 9. Sin comentarios

Vamos a seguir hacia el Charco del Humo, y en el cañón del Segura nos encontramos con una rica variedad de flora endémica, entre otros vemos el endemismo zapaticos de la Virgen "Sarcocapnos baetica".

Foto 10. Zapaticos de la Virgen

Otra comunidad vegetal no endémica de las montañas segureñas (las más diversas de Europa), son estos helechos de águila que se pueden encontrar en todos los continentes, pero que nos llaman la atención y nos indican, dado su elevada densidad la presencia de abundante humedad en el suelo. 

Foto 11. Denso tapiz de helecho de águila Pteridium aquilinum
Esta vez, para ilustrar el Charco del Humo, en vez de fotografía, os dejamos un vídeo y mientras os refrescáis, nosotros volvemos al punto de partida:


video

Y en este punto, y a estas alturas de la entrada, alguien pensará que nos falta el protagonista, cierto es. Le toca hacer su entrada en este momento a nuestro árbol singular del día, la noguera de Poyotello "Juglans regia".

Foto 12. Noguera de Poyotello

Vivía tan feliz la noguera hasta que los humanos apreciamos lo bonito que era sentarse a su sombra en verano, y se nos ocurrió acicalar el entorno, un banco aquí, un banco allá. Se nos olvida casi siempre que los árboles tienen raíces, que son ellas las que les proporcionan alimento, y que necesitan respirar. Le pones mucho peso sobre las raíces al lado oeste-suroeste, banco de metal (malo), banco de hormigón y piedra (peor, más pesado), como respuesta pierde la rama correspondiente, como vemos en la Foto 12.

Foto 13. Banco de hormigón a pie de la noguera, letal para las raíces de ese lado.

Que le hacemos un alcorque de cemento en su base para "realzar" su presencia, o no dejamos crecer el tronco  para poner un banco justo en en su base que ocupa media circunferencia del perímetro de fuste, olvidando por completo que los árboles crecen en grosor formando un nuevo anillo todos los años hasta que fenecen, pues el árbol seca un poco más el ramaje, después que mueren las raíces principales del lado donde hemos realizado el banco y el viento vuelca el nogal en sentido contrario. En fin, mientras hay vida hay esperanza, aunque sea para una noguera ya madura y con vejez inducida por un maltrato no intencionado. Pero si no se  quita, progresivamente y con cuidado de no romper más raíces, toda la infraestructura de uso público que hay bajo la proyección de copa, en especial el banco de hormigón apoyado en el tronco, no parece que el árbol pueda aguantarlo mucho.

Aunque parezca otra cosa, ya que nos hemos quejado mucho, el paseo por esta zona merece la pena, es espectacular, y bueno, solamente queremos que esto que vemos nosotros puedan verlo las generaciones venideras, y que no estropeemos demasiado no sólo el paisaje, que es importante por su belleza, sino el ecosistema en el que nos movemos también nosotros, y que a veces podemos destrozar sin siquiera percatarnos de ello. 

lunes, 12 de septiembre de 2016

Fresno de los Tapones, Cieza

La historia que arrastra el árbol que vemos hoy empieza hace siete mil años, por supuesto esta no es la edad del Fresno de los Tapones "Fraxinus angustifolia", que contará con aproximadamente un siglo pero tiene sentido que, gracias a él, en esta entrada retrocedamos en el tiempo para contaros que ya en el Neolítico los primeros pobladores que habitaban el lugar en la actualidad llamado Cieza experimentaban con la agricultura y, según el historiador ciezano Joaquín Salmerón, muy probablemente se vieron obligados a construir unas primitivas acequias de muy corto recorrido que les ayudaran a mantener sus cultivos.

Foto 1. Acequia de la Andelma.

A partir de entonces, todos los pueblos que se han establecido en estas tierras han dejado huellas de su paso cerca de las cuatro acequias mayores de este municipio que en su día discurrían al aire libre, tal y como vemos en la foto 1. De hecho, gracias probablemente a este discurrir, el fresno que hoy nos ocupa alcanzó las dimensiones monumentales que tiene, ya que medra junto a la Acequia de Los Charcos -hoy entubada- de época romana, hecho que se conoce gracias a los numerosos restos de villas encontradas en el entorno, y que, junto con las otras tres acequias mayores, alcanzó su esplendor en la época en que los musulmanes poblaban Medina Siyasa.


Foto 2. Fresno de los Tapones, año 1994 antes del entubado de la Acequia de los Charcos.

Como ya hemos comentado, la vida de este fresno está ligada a la acequia de Los Charcos, incluso su nombre se debe a esos tapones de madera que tapaban el agujero del margen de la acequia y que, cuando tocaba regar, se levantaban para que se inundara la reguera de agua que corría hasta llegar al huerto regando las hortalizas, los árboles frutales o incluso cereales.

Foto 3. Fresno en el año 2002, con la copa aún intacta.

Mucho ha cambiado la huerta tradicional desde que se construyeron las primeras acequias, incluso desde la foto 2, de hace 22 años, ya que con posterioridad a ella, y a pesar de que en su día se intentó defender que las mismas siguieran discurriendo al aire libre, utilizando tanto argumentos medioambientales, ya que a su alrededor se iban creando corredores ecológicos (alamedas, olmedas,...) a lo largo de los años, como argumentos paisajísticos y etnológicos, en estos momentos en el municipio de Cieza solamente quedan 3 km sin entubar que, por suerte, parece ser que de momento quedarán así, gracias a un convenio entre el Ayuntamiento y la Comunidad de Regantes de la Acequia de la Andelma.


Foto 4. Vista después del entubado de la Acequía de los Charcos,
obsérvese el decaimiento del árbol.

Este ejemplar, nacido de forma natural en el quijero (margen) de la acequia, se ha mantenido como árbol de sombra de la Casa de los Tapones, en la carretera que une Cieza y Calasparra. Hasta finales de los noventa, se nutría de los aportes de la acequia, como ya hemos comentado, pero desde su entubado el aporte hídrico que recibe es el de los cultivos adyacentes. Puesto que no es la intención de este blog juzgar sobre cómo gestionar el tema del agua, sobre todo en el sudeste ibérico, solamente hablaremos de las consecuencias de la implantación de la tubería y una pequeña edificación (Foto 4) sobre el sistema radicular del árbol, ya que en nuestra opinión la presencia de numerosas ramas secas en la copa y partes medias, con rebrotes en las zonas basales (regresión de la copa), sería consecuencia de la canalización e impermeabilización de la misma, aunque también de otras obras realizadas a su alrededor sobre las raíces del árbol,edificaciones, cercados...

Foto 5. Ramas secas, cortes mal cicatrizados y hongos Inonotus hispidus.

Todo lo anterior generó una merma del sistema radicular, que provocó el decaimiento del árbol, por lo que fue mucho más fácil de atacar por plagas de insectos como cochinillas y barrenadores, perdió un brazo (ahora cortado) que ya no podía alimentar y gran parte de la copa se secó. Por otro lado, presenta cortes mal cicatrizados, junto a algunos de los cuales aparecen hongos afiloforales (Foto 5) que van metabolizando la madera en zonas debilitadas y pueden provocar rotura de la estructura arbórea, como podemos apreciar en la Foto 5, con lo que su estado de conservación es regular o casi malo. Ante tal situación la Dirección General de Medio Ambiente de la Región de Murcia en colaboración con el Ayuntamiento de Cieza realizó una intervención sobre la parte aérea para intentar mejorar en lo posible el estado del fresno.

Este árbol está incluido en el Catálogo de Árboles y Arboledas Singulares del Municipio de Cieza, es el segundo fresno, que sepamos, por perímetro, de la Región de Murcia, y aparte de su valor intrínseco, su situación, junto a una de las acequias mayores del municipio  y muy cerca de los restos de una antigua noria hidráulica, hace que tenga un gran valor histórico y etnográfico que, por suerte, se han dado ya los primeros pasos para preservar. Por último, resaltar que es un excelente pie madre ya que gran cantidad de personas recogen sus semillas para obtener nuevos fresnos, simiente que por lo demás no puede dispersarse en modo alguno con eficacia, pues entubada la acequia, no existe ya ninguna lámina de agua cercana sobre la que viajar o arraigar.

Foto 6. Obsérvese el abundante ramaje que ha nacido en la base del árbol, puesto que ya no
puede bombear de modo adecuado savia a las zonas más lejanas de las raíces.


FICHA BÁSICA

Especie
Fraxinus angustifolia
Nombre común
Fresno
Nombre propio
Fresno de los Tapones
Término municipal
Cieza
Provincia
Murcia
Altitud
175 msnm
Perímetro
2.80 m
Altura
17 m
Edad aproximada
 90 años
Estado de conservación
Regular
Amenazas
Si
Estatus legal
Catálogo de Árboles y Arboledas Singulares del Municipio de Cieza
Plan de actuación definido
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