lunes, 24 de abril de 2017

Argán de Chuiya. Marruecos

Los que seguís nuestro facebook os habréis enterado de que esta semana andábamos por Marruecos en una expedición científica organizada por la Sociedad Biológica de Estudios Iberoafricanos, en la que participa también la Universidad de Murcia

La que hemos dado en llamar #ExpedicionCabrera, tiene como objetivo seguir los pasos del científico Ángel Cabrera Latorre en sus expediciones por la Yebala y el Rif, llevadas a cabo hace un siglo, pretendiendo con ello hacer un ejercicio práctico de estudio comparado que permita conocer mejor la evolución histórica y la realidad de este territorio marroquí, a la vez que rendimos homenaje a uno de los más notables zoólogos españoles de todos los tiempos.


Foto 1. Montes de Béni Snassen

Es por ello que, aunque suene raro dado que este no es nuestro territorio habitual, hoy vamos a conocer un árbol monumental africano, el "Argán de Chuiya" (Argania spinosa), que forma parte de una población aislada cientos de kilómetros de la principal, se ubica el ejemplar en la región de Berkane al noreste de Marruecos, al pie de los montes de Béni Snassen o Iznassen (en caracteres bereberes: ⴰⵢⵜ ⵉⵣⵏⴰⵙⵙⵏ, Ayt Iznassen), que son un pequeño macizo montañoso al nordeste de Marruecos, ya casi limitando con Argelia.

Foto 2. Argán de Chuiya. 2017

Es el argán un árbol endémico del norte de África, se cree que originariamente formaba un inmenso bosque en las zonas del Alto Atlas occidental, Valle del Souss y Anti-Atlas occidental, siendo por tanto el este de Marruecos el que contaría con la mayor superficie de éste. Aparecen además pequeñas poblaciones y pies aislados por el sur y el norte del país, de la que forma parte el ejemplar de la entrada de hoy.

Foto 3. Detalle del tronco

Árbol perennifolio, hermafrodita, normalmente de hasta 10 m de altura, su porte nos recuerda al de la encina, siendo su tronco tortuoso a veces el resultado de varios tallos entrelazados.

Foto 4. Argán monumental en una visita de hace unos años.

Hemos encontrado este viejo ejemplar este año a punto de florecer, ya que lo hace de marzo a junio fructificando un año después, como observamos en la foto 4, siendo sus medidas de 11 m de altura y unos 3,10 metros de perímetro, pues este no se puede medir de modo adecuado ya que el tronco está abierto y ha perdido un brazo principal, aún así, dichas medidas nos dan una idea de su singularidad. El suelo está muy compactado a su alrededor (camino anexo, pastoreo excesivo,...) y el propio fuste presenta multitud de lesiones que hacen casi un milagro que la totalidad del árbol no haya fenecido. 

Foto 4. Hojas y frutos de argán

Esta es una especie de gran valor económico ya que sus bosques se han explotado desde la Antigüedad, aclarándolos mucho pero sin llegar a eliminarlos, de un modo similar a la "dehesa" ibérica, de modo que entre los árboles se puede cultivar y pastorear. Se ha calculado que más de 1.000.000 de personas vivían directa o indirectamente de la explotación de los campos de arganes del SW marroquí, siendo uno de los usos más habituales la extracción de un aceite muy nutritivo de sus semillas, usado en el país tanto en cocina como en cosmética y medicina, gracias a sus propiedades hidratantes y regenerativas, aunque es el uso cosmético el que le ha dado fama fuera de Marruecos.
¿Ustedes gustan?

Foto 5. Frutos de argán
Hasta aquí nuestro árbol exótico de hoy, de todos modos, si alguien se ha quedado intrigado y quiere saber algo más de nuestro trabajo en la Expedición Cabrera por el norte de Marruecos, os invitamos a visitar la página de facebook de la Sociedad de Estudios Biológicos Iberoafricanos. Por lo demás, si quiere visitar el árbol y la arganeda de la que forma parte, estas son sus coordenadas

 34°51'40.54"N
  2°35'6.77"O


Charco, J. 2001.Guía de los árboles y arbustos del norte de África. Ediciones Mundo Árabe e Islam, Agencia Española de Cooperación Internacional, Ministerio de Asuntos Exteriores.

lunes, 3 de abril de 2017

Platanos de Avilés

Hacemos una parada esta semana en las Tierras Altas del término municipal de Lorca y nos detenemos un rato para conocer el mayor plátano "Platanus hispanica Miller ó también llamado P. orientalis L. var. acerifolia" de la Región de Murcia.

Foto 1. Plátano monumental a la izquierda de la imagen
La parada merecerá la pena, ya que no vamos a conocer un árbol monumental solamente, son tres los que contemplamos hoy en Avilés, cuyas excepcionales medidas han llevado a dos de ellos a estar incluidos en la Ley de Patrimonio Arbóreo de la Región de Murcia.


Foto 2. Vista panorámica de los Plátanos de Avilés

Situados junto al lavadero público del pueblo, y en las inmediaciones de la Vereda Real de Avilés a Los Alhagüeces, estos árboles son uno de los mayores encantos de este rincón ubicado en un itinerario ecoturístico que se ha venido a denominar la Ruta Espartaria, ya que es esta una tierra en la que abunda el esparto o atocha, como comentábamos hace unas semanas por aquí hablando del cercano Pino de Fuente Atocha.


Foto 3. Plátano monumental en 2004.

Fueron plantados, aquí como en otros lugares, como su nombre popular indica (plátanos o plataneras de sombra), para refrescar a hombres y ganados en las soleadas tierras de la Iberia mediterránea, éstos han cumplido y aún cumplen con creces esa labor, ya que los dos más al oeste presenta unas copas que alcanzan a medir sumadas más de 700 m2 de proyección de superficie en el suelo, lo que apreciamos con más claridad en las fotografías tomadas en verano. Además, el de mayor perímetro detenta 576 m2 de proyección de copa.

Foto 4. Aspecto de los monumentales árboles en verano de 2004

Su enclave, en el lecho de una rambla, tiene sus ventajas, debido a que han recibido siempre un gran aporte hídrico que ha contribuido a su desarrollo, así que no creemos equivocarnos en mucho al afirmar que su edad no supera los 125 años. Algunas costumbres populares, como el utilizarlo en múltiples ocasiones para dar cobijo a vehículos particulares, así como aperos agrícolas les han provocado algunas heridas en las raíces de la base del tronco (fotos 5 y 6). Aunque el plátano de sombra es una de las especies que mejor tolera la compactación del suelo, tal vez sería necesario empezar a concienciar de los vecinos que tengan cuidado de no pisar sobre las raíces superficiales, ni lesionar el tronco.


Foto 5. Raíces superficiales, parcialmente desenterradas por el paso del ganado

Por lo demás, en cuanto a la estructura de los plátanos se refiere, hay que hacer notar que fueron desmochados fuertemente (terciados) hace unos 30 años, por lo que perdieron gran parte de su copa, nos gustaría saber por qué razón fueron sometidos a una poda tan drástica, debido a la cual las ramas que ahora conforman la copa han surgido de rebrotes epicórmicos que pueden no estar muy implantados en el tronco y, por tanto, sería necesario realizar una valoración detallada, para observar cómo se encuentran las oquedades y otros elementos de la estructura arbórea, por si resultara apropiado intervenir, circunstancia que parece necesaria para  restar riesgo a la seguridad de las personas que transitan bajo su sombra.

Foto 6. Raíz superficial cercenada en parte  por la aplicación de hormigón

No obstante, se conservan con un gran vigor de crecimiento y el estar a su lado nos pone en nuestro lugar, pequeños seres ante la majestuosidad de la naturaleza. 

Foto 7. Obsérvese la existencia de grandes cartelas en 
base del árbol y de los brazos de rebrote en la cruz, tras 
intenso desmoche. Al fondo, la Iglesia de San Nicolás de Bari

FICHA BÁSICA


Especie
Platanus hispanica
Nombre común
Plátano de sombra
Nombre propio
Plátanos de Avilés
Término municipal
Lorca. Pedanía de Avilés
Provincia
Murcia
Altitud
775 msnm
Perímetros
5,75 m / 4,50 m
Alturas
33,30 m/ 31,40 m
Edad aproximada
125 años
Estado de conservación
Regular
Amenazas
Obras, lesiones en raíces por vehículos
Estatus legal
Ley 14/2016, de 7 de noviembre, 
de Patrimonio Arbóreo Monumental de la Región de Murcia
Plan de actuación definido
--

lunes, 20 de marzo de 2017

Quejigar del Coto de la Mina, Albacete

Celebramos este año el comienzo de la primavera y el día de los bosques, próximo 21 de marzo, con un recorrido por el Coto de la Mina, en Riópar, dando un paseo bajo una arboleda espectacular a la que, por ponerle nombre, hemos llamado en el título quejigar, ya que predominan en ella los robles o quejigos "Quercus faginea", seguidos en número por los arces "Acer granatense", y toda una cohorte de árboles y arbustos caducifolios o no que la convierten en un ecosistema lleno de vida, se trata de uno de los bosques más bonitos del sudeste ibérico, en el que están presentes muchos de los 51 endemismos ibéricos y 25 ibero-africanos citados por José María Herranz en la zona, amén de otras tantas especies de fauna que conviven con ellos.

Foto 1. Quejigar del Coto de la Mina

La Consejería de Agricultura de la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha, los Ayuntamientos de Riópar y Vianos y la finca particular Coto de la Mina, firmaron, el día 6 de mayo de 1.987, el acuerdo de creación de la zona de Protección Especial, denominada “Nacimiento del Río Mundo y Cañada de los Mojones”, en la que se encuentra esta arboleda que visitamos hace unos meses gracias a la hospitalidad de Jorge Escudero, gran naturalista, ingeniero-pastor según se define él mismo, escritor incansable sobre su pueblo, Riópar, y creador a principios de los 90 del Centro de Educación Ambiental La Dehesa.

Foto 2. Jorge Escudero bajo un acebo "Ilex aquifolium"
Estamos por tanto, hoy, en medio de un bosque maduro, la importancia de éstos se está viendo cada vez más clara, nosotros ya lo hemos comentado por aquí en alguna ocasión, y es que las condiciones ecológicas asociadas a árboles y bosques maduros generan una alta biodiversidad de organismos vinculados a ellos, siendo por tanto primordial la convivencia de árboles jóvenes y viejos, así como de madera muerta que pueda ser degradada e incorporada al ciclo de la vida, y que además sirva de refugio para la fauna. Como ejemplo de esta convivencia, en la foto 3 vemos, junto a otros árboles más jóvenes, un quejigo monumental que merece toda nuestra atención y, por tanto, tendrá una entrada en exclusiva uno de estos días.

Foto 3. Quejigo monumental, en el centro de la fotografía

Poco más tenemos que añadir, simplemente dejaros algunas fotos más para que disfrutéis, como nosotros lo hicimos, del recorrido bajo quejigos, arces y carrascas entre otros.

Foto 4. Rodal monoespecífico de arces en el seno del quejigar.

Foto 5. Orla espinosa y prado agostado en el seno del bosque.

(...) Yo no tengo filosofía, tengo sentidos…

Si hablo de la naturaleza, no es porque sepa lo que es,

sino porque la amo, y la amo por eso,
porque quien ama nunca sabe lo que ama
ni sabe por qué ama, ni lo que es amar…
Amar es la eterna inocencia,
y la única inocencia es no pensar…

De Mi mirada, de Alberto Caeiro – Fernando Pessoa

Foto 6. Panorámica desde el bosque del Coto del Valle de Riópar, pico de la Sarga y sierra del Agua.

domingo, 5 de marzo de 2017

Pino de Fuente Atocha, Lorca

En España se halla la mayor superficie de pino carrasco "Pinus halepensis" del mundo, no es de extrañar, por tanto, que en el sudeste ibérico se encuentre el que es probablemente el más antiguo del orbe, nuestro querido Pino de las Águilas, y que a lo largo de esta agreste tierra encontremos algunos ejemplares que nos llaman la atención por su porte y capacidad de adaptación, lo que les lleva a destacar en una región donde si un árbol abunda, es el pino carrasco.

Foto 1. Pino de Fuente Atocha, a su alrededor pinar de repoblación de la misma especie.

Nos situamos hoy en Zarcilla de Ramos, en la parte norte del amplio término municipal de Lorca, y el pino que visitamos es el llamado Pino de Fuente Atocha, por encontrarse en sus inmediaciones, y que, como vemos, destaca en este caso entre el extenso pinar de repoblación que lo rodea. Como curiosidad, comentamos que una atocha es un individuo de esparto, voz que deriva del mozár. y ár. hisp. aṭṭáwča, y éste de la voz prerromana *taucia 'mata', 'matorral', según el DRAE.

Foto 2. Vista del sur del pino.

En la Foto 2 contemplamos la cara sur de nuestro árbol y al fondo el macizo calizo de Peña María, importante cresta rocosa que ya estaba habitada hace unos 3000 años, en la Edad del Cobre, y en la que se ha constatado asimismo la presencia del hombre en la época tardo-romana y en el periodo islámico, época de la que quizá viene el nombre de este paraje gracias a la abundancia del esparto que, por otra parte, junto con el pino carrasco son los principales formadores del paisaje forestal del sudeste ibérico, el primero de la estepa y el segundo del bosque. 
Los primeros moradores de las tierras altas de Lorca no tuvieron la suerte de convivir con el pino, claro está, al que echamos una edad de unos 120 años, pero algunos de los que sí convivieron con él han contado a sus descendientes, y éstos a nosotros que estaba descalzado por el lado del barranco, y los agentes forestales se encargaron de rellenar la zona a su alrededor para que no cayera.

Foto 3. Raíz de tensión en dirección este. 

Este situación de riesgo de caída parece ser el motivo de la gran raíz de tensión que posee en dirección este, que no se corresponde con las necesidades biomecánicas actuales, pero que le sirvió para no caer en la época en que no tenía una buena base de sustrato en que apoyarse junto al barranco. 

Gracias a los cuidados de la guardería forestal de hace probablemente más de 70 años se ha podido conservar el pino hasta hoy. Más recientes trabajos, gracias también a los agentes forestales de la comarca, que han abierto un claro en el denso pinar que, como veíamos en la Foto 1, podía hacerle por un lado competencia por los recursos y por otro, facilitar en caso de incendio el que éste llegara fácilmente hasta el árbol singular. Por tanto, los agentes han contribuido muy eficazmente a la conservación y mejora del estado del pino de Fuente Atocha.

Foto 4. Apreciamos el clareo que se ha hecho a su alrededor, en los pinos repoblados.

Hoy, por suerte, estamos comentando aspectos bastante positivos de los cuidados que ha recibido el protagonista de nuestra entrada, pero alguna cosa se podría mejorar, y aunque le hemos visto con buena salud, sin carpóforos que puedan denunciar presencia de hongos en su interior u otras afecciones graves que pudieran debilitarlo en breve, os queremos hacer reflexionar ante la Foto 5: 

Foto 5. Corte de rama muy cercano al tronco.

Observamos que se ha cortado una rama de un diámetro demasiado elevado (posiblemente estaba rota, sino no se debería), y   demasiado cerca del tronco, sin dejar un collar de rama cortada (pequeño tocón) que pueda facilitar la creación de un labio por parte del árbol que consiga cerrar de este modo el corte y no deje expuesto el interior del tronco a agentes que lo pueden degradar, perforadores, hongos... En cualquier caso, el corte es de un diámetro tan elevado que el pino no habría podido llegar a cerrarlo en su totalidad, aunque puede que sí parcialmente.

Foto 6. El cielo que nos deja ver entre sus ramas.
(...)
¡oh despeinada primavera!
 Árbol quieto entre nubes, hojas, niños,
 se preguntaba aquel soldado:
 ¿Es nube todo, todo es hoja, viento? 
¿Los familiares árboles son nubes?
 ¿Esta rama que toco, esta corteza, 
estos niños, son nubes? (...)
                                          
Octavio Paz. 
De Árbol quieto entre nubes.

FICHA BÁSICA


Especie
Pinus halepensis
Nombre común
Pino carrasco
Nombre propio
Pino de Fuente Atocha
Término municipal
Lorca
Provincia
Murcia

Perímetro
4,40 m
Altura
13,45 m
Edad aproximada
120 años
Estado de conservación
Regular
Amenazas
Incendios, arreglos de camino anexo
Estatus legal
--
Plan de actuación definido
--


domingo, 19 de febrero de 2017

Latonero de El Niño (RIP)

Hace un par de semanas murió otro de los árboles monumentales de Murcia, el Latonero de El Niño "Celtis australis"; las rachas de viento que azotaron nuestra región hicieron que cayera pero la razón principal de su muerte no fue esa, el árbol ya estaba debilitado y eso sólo le dio la puntilla, como ya hemos comentado por aquí en otras ocasiones.

En la Foto 1 vemos el latonero en el otoño de 1999 en todo su esplendor, a su lado una acequia mayor discurría en aquel momento con su cauce de tierra sin hormigonar, un lustroso herbazal crecía en sus quijeros (márgenes), y nuestro árbol tenía por tanto una gran disponibilidad hídrica que le proporcionaba una gran vitalidad.

Foto 1. Latonero de El Niño. Año 1999.

En el año 2000 hablábamos de este almez en Carrillo, A. F., Sánchez, P. & Guerra, J. 2000. Árboles Monumentales y Singulares de la región de Murcia y territorios limítrofes. Universidad de Murcia-CAM-ASFOREMU. Murcia, y su tronco servía para ilustrar la portada del mismo.


Foto 2. Portada con fotografía del tronco Latonero
de El Niño en primer plano.

Os dejamos la ficha que le describía en aquel momento haciendo notar que ya se habló de que el "entubamiento" (hormigonado) de la acequia de la que medraba el latonero podía perjudicarle gravemente, como desgraciadamente ha sido.


Como si del libro de García Márquez se tratara, en el caso de este árbol podemos hablar de "Crónica de una muerte anunciada", ya que han concurrido muchas circunstancias a su alrededor que han ido mermando su "calidad de vida" y que han influido en esa debilidad que le ha conducido a su apeo hace un par de semanas. 

En la Foto 3, hecha en 2008 observamos una diferencia en el entorno, y es que la acequia ya está hormigonada, hecho que perjudicó las raíces del lado sur-suroeste, ya que algunas fueron cercenadas al realizar la obra, lo que pronto se empezaría a notar en el vigor de las ramas que crecían sobre en dicha dirección. También observamos la vegetación seca a su alrededor, efecto de la aplicación de herbicidas.

Foto 3. Acequia mayor hormigonada junto al latonero, año 2008.
Foto 4. Ramas secas sobre la acequia, año 2011
Muy gráfica es la comparación que hacemos en las dos fotografías siguientes, en las que se aprecia el antes y el después, en la foto de la derecha se ven ya ramas cortadas, probablemente porque se fueron secando, como hemos dicho, y consecuencia de ello y aumentando la imagen de los cortes, podemos contemplar las galerías que han hecho los xilófagos que iban degradando la estructura mecánica del árbol.

Foto 5. Comparativa del lado E del almez, antes y después del hormigonado de la acequia.
Obsérvese en el detalle la prolífica entrada de insectos xilófagos a través de la rama cortada.

Esta no ha sido la única perturbación que ha sufrido el almez a lo largo de su vida, también se construyó un gaseoducto que afectó al oeste de su sistema radicular y le debilitó si cabe aún más, con lo que fueron apareciendo otros oportunistas a degradar su madera, como es el caso del hongo que vemos en la Foto 6, cuya especie le ha afectado negativamente, siendo el principal responsable de la caída del lironero al haber degradado gran parte de su madera.

Foto 6. Perenniporia fraxinea, fructificación sobre Latonero de El Niño
Todos los factores enumerados, amén del colofón final consistente en la construcción de una caseta en su lado noreste (aunque el árbol estaba ya tocado de muerte), ha generado la merma de su vitalidad y la posterior afección a su estructura por hongos (fotos 6 y 7) e insectos (Foto 5), quedándose prácticamente sin soporte interior y perdiendo el apoyo de los cordones de madera de tronco del lado suroeste, lo que ha provocado que el vendaval de la semana pasada se llevara por delante este monumental latonero, uno de los mayores del sudeste ibérico.



Foto 7. P. fraxinea, fructificación (parte blanca) y madera degradada (muerta) por él de más de la mitad de la sección del tronco.

Hemos llegado hasta el final como si se tratara de un capítulo de una de esas series policíacas en la que los forenses son capaces de desgranar los misterios uno a uno, claro, dirá alguien, una vez muerto y ya a posteriori es fácil adivinar... ¿Y por qué no se hizo nada para prevenir si se veía venir la muerte del árbol?

En primer lugar, decir que, aunque pueda parecer lo contrario en algún momento, no queremos que nadie se sienta atacado, ya que hemos ido nombrando diversas afecciones que se le han causado y se podría pensar que buscamos culpables. Simplemente queremos poner de relieve que todo tiene sus consecuencias aunque incluso de los males se pueden sacar enseñanzas. También es cierto que hasta el pasado mes de noviembre no había ninguna regulación sobre los árboles monumentales en Murcia, y tampoco podemos cargar sobre los dueños, ya que en muchos casos están en terrenos privados, la responsabilidad de hacer (o no hacer) ciertos trabajos que puedan alargar la vida de nuestros admirados monumentos naturales, ya que los propietarios son los primeros que intentan cuidarlos al ser estos seres vivos más longevos que ellos un recuerdo de sus antepasados, si bien es cierto que "cuidar" un árbol singular requiere ciertos conocimientos técnicos que no siempre coinciden con los de una cultura fruticultora como la nuestra. En cualquier, caso vaya desde aquí, por tanto, nuestro agradecimiento a todos los que han cuidado a alguno de estos árboles y que han hecho que podamos conocerlos.
Por otra parte, y para terminar, vaya también el mensaje de que a veces se pueden calibrar las consecuencias y de que, quién sabe, haber dejado junto al árbol unos metros la acequia sin cementar, un fungicida a tiempo, una reducción de copa bien realizada, unos soportes..., habrían alargado la vida de este latonero. Por lo demás, un diagnóstico y una cura a tiempo puede hacer que otros árboles que tengan alguna merma en este momento sobrevivan para que las generaciones venideras puedan disfrutar de ellos y la biodiversidad resulte beneficiada.


FICHA BÁSICA

Especie
Celtis australis
Nombre común
Almez, latonero, lironero
Nombre propio
Latonero de El Niño
Término municipal
Mula
Provincia
Murcia
Altitud
436 msnm
Perímetro
3,85 m
Altura
17 m
Edad aproximada cuando murió
130 años

domingo, 5 de febrero de 2017

Roble del Servalejo, Moratalla

Una de las ramas del Roble del Servalejo "Quercus faginea", nos enmarca un típico paisaje mediterráneo, en este caso de una zona fresca a más de 1.000 metros de altitud, en el que vemos la ladera ocupada por pinos blancos "Pinus nigra" y carrascas "Quercus ilex subs. ballota".

Foto 1. Vista del cerro Cagasebo desde el Roble del Servalejo
Se sitúa este quejigo, el de mayor perímetro de la Región de Murcia, que sepamos, en el Cerro del Servalejo, en el municipio de Moratalla, muy cerca de la Carrasca de la Molata, que visitábamos hace un par de meses.

Foto 2. Roble del Servalejo, enero de 2017

En un terreno dominado por especies perennes este árbol nos regala ese colorido marrón-dorado tan escaso en nuestros bosques, y del que hace gala dado el carácter marcescente de la especie, conservando las hojas otoñales todavía en sus ramas a pesar de estar en pleno invierno, en espera de que lleguen los primeros brotes de la primavera. De una primavera, pero hace 19 años conservamos esta fotografía en la que se ve con sus hojas aún de color verde claro:


Foto 3. Roble del Servalejo, año 1998, nótese que el follaje no es muy tupido,
lo que indica que el árbol no está en condiciones óptimas de salud.

Nosotros lo conocemos desde el siglo XX, 1995 aproximadamente, pero gracias a su tortuoso tronco podemos descubrir una historia de unos 400 años de edad que, bien por las fuerzas de la naturaleza o por la mano del hombre, lo ha ido "modelando" hasta el día de hoy.

Foto 4. Tronco desde el lado noroeste, donde se aprecia
la abundancia de líquenes que crecen sobre corteza.

Resto de los quejigares que crecían en los suelos más fértiles de la zona, este roble fue respetado como árbol de sesteo para el ganado. También se aprovechó su madera y fue carboneado, ya que se observan rastros de desmoches sufridos hace ya al menos 30 años. Aunque produce bellotas, hoy día no se observa regenerado de nuevos quejigos que nazcan de éstas, debido a la intensa carga ganadera que sufre el lugar, tanto de ganado doméstico (por cercanía de un corral) como silvestre, sobre todo cabra montés (Capra pyrenaica).

Foto 5. Tronco desde  el lado sur, la  herida fue causada por un rayo.

Guarda memoria también este viejo tronco de un rayo que bajando por una rama lo fisuró por completo, aunque con el paso de los años ha sabido el roble crear un labio de cierre, que si bien no ha conseguido sellar por completo la herida, sí gran parte de ella. En 2008, la Dirección General de Patrimonio Natural de la Comunidad Autónoma de  la Región de Murcia llevó a cabo labores de adecuación de su ramaje, suprimiendo algunas ramas secas que añadían peso a la estructura y podían poner en riesgo la integridad del árbol ante alguna nevada.

Foto 6. Roble en el año 2005

Y acabamos con otra fotografía en la que apreciamos su porte dominando el cerro y esperando la llegada de una primavera que volverá a llenar de color y vida sus ancianas ramas, esperamos que por muchos años más:

Foto 7. Entorno del roble, obsérvese la abundancia de iniesta (Cytisus reverchonii),
indicando la intensa perturbación de la zona. 

FICHA BÁSICA

Especie
Quercus faginea
Nombre común
Roble, quejigo
Nombre propio
Roble del Servalejo
Término municipal
Moratalla
Provincia
Murcia
Altitud
1450 msnm
Perímetro
5,82 m
Altura
14,75 m
Edad aproximada
400 años
Estado de conservación
Regular
Amenazas
Rayos, incendios, exceso de pastoreo
Estatus legal
Ley 14/2016, de 7 de noviembre, de Patrimonio Arbóreo
Monumental de la Región de Murcia
Plan de actuación definido
--

lunes, 23 de enero de 2017

Sabina de los Bancales Llanos, Moratalla

Esta semana en la que la nieve ha ocupado conversaciones y noticias durante varios días, vamos a visitar una sabina albar (Juniperus thurifera) en un paisaje, como no, nevado.

Foto 1. Sabina de los Bancales Llanos

Esta especie, muy resistente al frío, está presente en zonas elevadas del noroeste la Región de Murcia y suroeste de Albacete. Su nombre latino es un vocablo procedente de turifer, éri, de tus, turis, incienso, y ferre, llevar; por tanto, que produce incienso. Su madera, aromática e imputrescible era muy apreciada para la construcción naval en todo el Mediterráneo. Otro de los usos tradicionales de la sabina albar es el que los pastores han hecho durante siglos de su savia hervida para hacer “miera”, una especie de pez negra que utilizaban como cicatrizante para sus ganados. También se ha destilado su madera para extraer su aceite esencial, empleado como antiséptico veterinario, incluso, ha sido usado para quitar el dolor de muelas en humanos, pero siempre con mucha precaución de abusar de su uso, pues según las personas que lo hacían podía provocar la caída de los dientes.

Foto 2. Golpes realizados con hacha, posiblemente para extraer leña a modo de tea.

Y unos datos más sobre esta especie arbórea, que puede alcanzar los 20 m. de altura, y es raramente arbustiva. Es la única sabina dioica del sudeste ibérico que, además, presenta cierto dimorfismo sexual: los pies masculinos suelen tener una ramificación más abierta que los femeninos.

La que observamos hoy es femenina y ronda los 14 metros de altura, la Sabina de los Bancales Llanos o de Villafuerte, cuyo origen está en la vegetación natural del entorno, constituida en su estrato arbóreo por individuos de su especie y pinos blancos (Pinus nigra subsp. clusiana). Parece que se conservó como árbol de sombra y para cortarle ramas que sirvieran de alimento al ganado, uso éste que se daba cuando las grandes nevadas impedían el acceso de los animales al pasto.

Foto 3. Detalle de los gálbulos ("frutos") de la sabina, todavía soportando algo de nieve sobre ellos.

Crece este árbol sobre un talud margoso que separa dos bancales, en uno de ellos en este momento hay un cultivo de lavandín o espliego híbrido (Lavandula x aurigerana Mailho), una planta de la cual se extrae la aromática esencia de lavanda que tiene su origen en la hibridación de dos especies: Lavandula angustifolia y L. latifolia.

Foto 4. Lavandín en flor a unos cientos de metros de la sabina monumental, listo para recolectar.

La sabina parece que sufrió hace muchos años la caída de un rayo que le hizo perder parte del tronco el lado norte-noroeste, tal como puede contemplarse en la Foto 5. Esta circunstancia ha desestabilizado el equilibrio geométrico del árbol que ha tenido que suplir dicha pérdida, en la medida de sus posibilidades, mediante un crecimiento de compensación de su copa.


Foto 5. Vista norte, obsérvese la pérdida total de la base en dicha dirección.

El lado sureste el árbol no ha sufrido ninguna descarga eléctrica, aún así, el descalce de sus raíces (Foto 6), provocado por la ganadería doméstica del lugar (ovejas y cabras), genera un elevado riesgo para su estabilidad, debido al compactado y rotura de parte del sistema radicular que actúa a tensión en dicha zona, esperemos que este efecto se atenúe, toda vez que la ganadería parece ir a menos en el lugar.

Foto 6. Vista norte, obsérvese la pérdida total de la base en dicha dirección, como vemos en esta foto del año 1999.

El lado oeste presenta un fuerte apoyo de madera en la base del tronco que, actuando a compresión, evita el colapso del árbol (Foto 7). En cualquier caso, todas las mermas biomecánicas comentadas provocan que la sabina se encuentre en riesgo de ruptura, sobre todo ante alguna contingencia climatológica (tormentas, nieve, etc.).

Foto 7. Vista oeste, obsérvese el gran contrafuerte en dicha en dicha dirección.

Y para terminar, una foto del espectacular entorno nevado de esta monumental sabina albar.

Foto 8. Vista de las inmediaciones de la sabina en la cuenca del arroyo Blanco.
FICHA BÁSICA

Especie
Juniperus thurifera
Nombre común
Sabina albar
Nombre propio
Sabina de los Bancales Llanos
Término municipal
Moratalla
Provincia
Murcia
Altitud
1157 msnm
Perímetro
5,75 m
Altura
14 m
Edad aproximada
250 años
Estado de conservación
Regular.
Amenazas
Exceso de subolado en cultivos anexos, rayos e incendios.
Estatus legal
Ley 14/2016, de 7 de noviembre, de Patrimonio Arbóreo
Monumental de la Región de Murcia
Plan de actuación definido
--