domingo, 19 de febrero de 2017

Latonero de El Niño (RIP)

Hace un par de semanas murió otro de los árboles monumentales de Murcia, el Latonero de El Niño "Celtis australis"; las rachas de viento que azotaron nuestra región hicieron que cayera pero la razón principal de su muerte no fue esa, el árbol ya estaba debilitado y eso sólo le dio la puntilla, como ya hemos comentado por aquí en otras ocasiones.

En la Foto 1 vemos el latonero en el otoño de 1999 en todo su esplendor, a su lado una acequia mayor discurría en aquel momento con su cauce de tierra sin hormigonar, un lustroso herbazal crecía en sus quijeros (márgenes), y nuestro árbol tenía por tanto una gran disponibilidad hídrica que le proporcionaba una gran vitalidad.

Foto 1. Latonero de El Niño. Año 1999.

En el año 2000 hablábamos de este almez en Carrillo, A. F., Sánchez, P. & Guerra, J. 2000. Árboles Monumentales y Singulares de la región de Murcia y territorios limítrofes. Universidad de Murcia-CAM-ASFOREMU. Murcia, y su tronco servía para ilustrar la portada del mismo.


Foto 2. Portada con fotografía del tronco Latonero
de El Niño en primer plano.

Os dejamos la ficha que le describía en aquel momento haciendo notar que ya se habló de que el "entubamiento" (hormigonado) de la acequia de la que medraba el latonero podía perjudicarle gravemente, como desgraciadamente ha sido.


Como si del libro de García Márquez se tratara, en el caso de este árbol podemos hablar de "Crónica de una muerte anunciada", ya que han concurrido muchas circunstancias a su alrededor que han ido mermando su "calidad de vida" y que han influido en esa debilidad que le ha conducido a su apeo hace un par de semanas. 

En la Foto 3, hecha en 2008 observamos una diferencia en el entorno, y es que la acequia ya está hormigonada, hecho que perjudicó las raíces del lado sur-suroeste, ya que algunas fueron cercenadas al realizar la obra, lo que pronto se empezaría a notar en el vigor de las ramas que crecían sobre en dicha dirección. También observamos la vegetación seca a su alrededor, efecto de la aplicación de herbicidas.

Foto 3. Acequia mayor hormigonada junto al latonero, año 2008.
Foto 4. Ramas secas sobre la acequia, año 2011
Muy gráfica es la comparación que hacemos en las dos fotografías siguientes, en las que se aprecia el antes y el después, en la foto de la derecha se ven ya ramas cortadas, probablemente porque se fueron secando, como hemos dicho, y consecuencia de ello y aumentando la imagen de los cortes, podemos contemplar las galerías que han hecho los xilófagos que iban degradando la estructura mecánica del árbol.

Foto 5. Comparativa del lado E del almez, antes y después del hormigonado de la acequia.
Obsérvese en el detalle la prolífica entrada de insectos xilófagos a través de la rama cortada.

Esta no ha sido la única perturbación que ha sufrido el almez a lo largo de su vida, también se construyó un gaseoducto que afectó al oeste de su sistema radicular y le debilitó si cabe aún más, con lo que fueron apareciendo otros oportunistas a degradar su madera, como es el caso del hongo que vemos en la Foto 6, cuya especie le ha afectado negativamente, siendo el principal responsable de la caída del lironero al haber degradado gran parte de su madera.

Foto 6. Perenniporia fraxinea, fructificación sobre Latonero de El Niño
Todos los factores enumerados, amén del colofón final consistente en la construcción de una caseta en su lado noreste (aunque el árbol estaba ya tocado de muerte), ha generado la merma de su vitalidad y la posterior afección a su estructura por hongos (fotos 6 y 7) e insectos (Foto 5), quedándose prácticamente sin soporte interior y perdiendo el apoyo de los cordones de madera de tronco del lado suroeste, lo que ha provocado que el vendaval de la semana pasada se llevara por delante este monumental latonero, uno de los mayores del sudeste ibérico.



Foto 7. P. fraxinea, fructificación (parte blanca) y madera degradada (muerta) por él de más de la mitad de la sección del tronco.

Hemos llegado hasta el final como si se tratara de un capítulo de una de esas series policíacas en la que los forenses son capaces de desgranar los misterios uno a uno, claro, dirá alguien, una vez muerto y ya a posteriori es fácil adivinar... ¿Y por qué no se hizo nada para prevenir si se veía venir la muerte del árbol?

En primer lugar, decir que, aunque pueda parecer lo contrario en algún momento, no queremos que nadie se sienta atacado, ya que hemos ido nombrando diversas afecciones que se le han causado y se podría pensar que buscamos culpables. Simplemente queremos poner de relieve que todo tiene sus consecuencias aunque incluso de los males se pueden sacar enseñanzas. También es cierto que hasta el pasado mes de noviembre no había ninguna regulación sobre los árboles monumentales en Murcia, y tampoco podemos cargar sobre los dueños, ya que en muchos casos están en terrenos privados, la responsabilidad de hacer (o no hacer) ciertos trabajos que puedan alargar la vida de nuestros admirados monumentos naturales, ya que los propietarios son los primeros que intentan cuidarlos al ser estos seres vivos más longevos que ellos un recuerdo de sus antepasados, si bien es cierto que "cuidar" un árbol singular requiere ciertos conocimientos técnicos que no siempre coinciden con los de una cultura fruticultora como la nuestra. En cualquier, caso vaya desde aquí, por tanto, nuestro agradecimiento a todos los que han cuidado a alguno de estos árboles y que han hecho que podamos conocerlos.
Por otra parte, y para terminar, vaya también el mensaje de que a veces se pueden calibrar las consecuencias y de que, quién sabe, haber dejado junto al árbol unos metros la acequia sin cementar, un fungicida a tiempo, una reducción de copa bien realizada, unos soportes..., habrían alargado la vida de este latonero. Por lo demás, un diagnóstico y una cura a tiempo puede hacer que otros árboles que tengan alguna merma en este momento sobrevivan para que las generaciones venideras puedan disfrutar de ellos y la biodiversidad resulte beneficiada.


FICHA BÁSICA

Especie
Celtis australis
Nombre común
Almez, latonero, lironero
Nombre propio
Latonero de El Niño
Término municipal
Mula
Provincia
Murcia
Altitud
436 msnm
Perímetro
3,85 m
Altura
17 m
Edad aproximada cuando murió
130 años

domingo, 5 de febrero de 2017

Roble del Servalejo, Moratalla

Una de las ramas del Roble del Servalejo "Quercus faginea", nos enmarca un típico paisaje mediterráneo, en este caso de una zona fresca a más de 1.000 metros de altitud, en el que vemos la ladera ocupada por pinos blancos "Pinus nigra" y carrascas "Quercus ilex subs. ballota".

Foto 1. Vista del cerro Cagasebo desde el Roble del Servalejo
Se sitúa este quejigo, el de mayor perímetro de la Región de Murcia, que sepamos, en el Cerro del Servalejo, en el municipio de Moratalla, muy cerca de la Carrasca de la Molata, que visitábamos hace un par de meses.

Foto 2. Roble del Servalejo, enero de 2017

En un terreno dominado por especies perennes este árbol nos regala ese colorido marrón-dorado tan escaso en nuestros bosques, y del que hace gala dado el carácter marcescente de la especie, conservando las hojas otoñales todavía en sus ramas a pesar de estar en pleno invierno, en espera de que lleguen los primeros brotes de la primavera. De una primavera, pero hace 19 años conservamos esta fotografía en la que se ve con sus hojas aún de color verde claro:


Foto 3. Roble del Servalejo, año 1998, nótese que el follaje no es muy tupido,
lo que indica que el árbol no está en condiciones óptimas de salud.

Nosotros lo conocemos desde el siglo XX, 1995 aproximadamente, pero gracias a su tortuoso tronco podemos descubrir una historia de unos 400 años de edad que, bien por las fuerzas de la naturaleza o por la mano del hombre, lo ha ido "modelando" hasta el día de hoy.

Foto 4. Tronco desde el lado noroeste, donde se aprecia
la abundancia de líquenes que crecen sobre corteza.

Resto de los quejigares que crecían en los suelos más fértiles de la zona, este roble fue respetado como árbol de sesteo para el ganado. También se aprovechó su madera y fue carboneado, ya que se observan rastros de desmoches sufridos hace ya al menos 30 años. Aunque produce bellotas, hoy día no se observa regenerado de nuevos quejigos que nazcan de éstas, debido a la intensa carga ganadera que sufre el lugar, tanto de ganado doméstico (por cercanía de un corral) como silvestre, sobre todo cabra montés (Capra pyrenaica).

Foto 5. Tronco desde  el lado sur, la  herida fue causada por un rayo.

Guarda memoria también este viejo tronco de un rayo que bajando por una rama lo fisuró por completo, aunque con el paso de los años ha sabido el roble crear un labio de cierre, que si bien no ha conseguido sellar por completo la herida, sí gran parte de ella. En 2008, la Dirección General de Patrimonio Natural de la Comunidad Autónoma de  la Región de Murcia llevó a cabo labores de adecuación de su ramaje, suprimiendo algunas ramas secas que añadían peso a la estructura y podían poner en riesgo la integridad del árbol ante alguna nevada.

Foto 6. Roble en el año 2005

Y acabamos con otra fotografía en la que apreciamos su porte dominando el cerro y esperando la llegada de una primavera que volverá a llenar de color y vida sus ancianas ramas, esperamos que por muchos años más:

Foto 7. Entorno del roble, obsérvese la abundancia de iniesta (Cytisus reverchonii),
indicando la intensa perturbación de la zona. 

FICHA BÁSICA

Especie
Quercus faginea
Nombre común
Roble, quejigo
Nombre propio
Roble del Servalejo
Término municipal
Moratalla
Provincia
Murcia
Altitud
1450 msnm
Perímetro
5,82 m
Altura
14,75 m
Edad aproximada
400 años
Estado de conservación
Regular
Amenazas
Rayos, incendios, exceso de pastoreo
Estatus legal
Ley 14/2016, de 7 de noviembre, de Patrimonio Arbóreo
Monumental de la Región de Murcia
Plan de actuación definido
--

lunes, 23 de enero de 2017

Sabina de los Bancales Llanos, Moratalla

Esta semana en la que la nieve ha ocupado conversaciones y noticias durante varios días, vamos a visitar una sabina albar (Juniperus thurifera) en un paisaje, como no, nevado.

Foto 1. Sabina de los Bancales Llanos

Esta especie, muy resistente al frío, está presente en zonas elevadas del noroeste la Región de Murcia y suroeste de Albacete. Su nombre latino es un vocablo procedente de turifer, éri, de tus, turis, incienso, y ferre, llevar; por tanto, que produce incienso. Su madera, aromática e imputrescible era muy apreciada para la construcción naval en todo el Mediterráneo. Otro de los usos tradicionales de la sabina albar es el que los pastores han hecho durante siglos de su savia hervida para hacer “miera”, una especie de pez negra que utilizaban como cicatrizante para sus ganados. También se ha destilado su madera para extraer su aceite esencial, empleado como antiséptico veterinario, incluso, ha sido usado para quitar el dolor de muelas en humanos, pero siempre con mucha precaución de abusar de su uso, pues según las personas que lo hacían podía provocar la caída de los dientes.

Foto 2. Golpes realizados con hacha, posiblemente para extraer leña a modo de tea.

Y unos datos más sobre esta especie arbórea, que puede alcanzar los 20 m. de altura, y es raramente arbustiva. Es la única sabina dioica del sudeste ibérico que, además, presenta cierto dimorfismo sexual: los pies masculinos suelen tener una ramificación más abierta que los femeninos.

La que observamos hoy es femenina y ronda los 14 metros de altura, la Sabina de los Bancales Llanos o de Villafuerte, cuyo origen está en la vegetación natural del entorno, constituida en su estrato arbóreo por individuos de su especie y pinos blancos (Pinus nigra subsp. clusiana). Parece que se conservó como árbol de sombra y para cortarle ramas que sirvieran de alimento al ganado, uso éste que se daba cuando las grandes nevadas impedían el acceso de los animales al pasto.

Foto 3. Detalle de los gálbulos ("frutos") de la sabina, todavía soportando algo de nieve sobre ellos.

Crece este árbol sobre un talud margoso que separa dos bancales, en uno de ellos en este momento hay un cultivo de lavandín o espliego híbrido (Lavandula x aurigerana Mailho), una planta de la cual se extrae la aromática esencia de lavanda que tiene su origen en la hibridación de dos especies: Lavandula angustifolia y L. latifolia.

Foto 4. Lavandín en flor a unos cientos de metros de la sabina monumental, listo para recolectar.

La sabina parece que sufrió hace muchos años la caída de un rayo que le hizo perder parte del tronco el lado norte-noroeste, tal como puede contemplarse en la Foto 5. Esta circunstancia ha desestabilizado el equilibrio geométrico del árbol que ha tenido que suplir dicha pérdida, en la medida de sus posibilidades, mediante un crecimiento de compensación de su copa.


Foto 5. Vista norte, obsérvese la pérdida total de la base en dicha dirección.

El lado sureste el árbol no ha sufrido ninguna descarga eléctrica, aún así, el descalce de sus raíces (Foto 6), provocado por la ganadería doméstica del lugar (ovejas y cabras), genera un elevado riesgo para su estabilidad, debido al compactado y rotura de parte del sistema radicular que actúa a tensión en dicha zona, esperemos que este efecto se atenúe, toda vez que la ganadería parece ir a menos en el lugar.

Foto 6. Vista norte, obsérvese la pérdida total de la base en dicha dirección, como vemos en esta foto del año 1999.

El lado oeste presenta un fuerte apoyo de madera en la base del tronco que, actuando a compresión, evita el colapso del árbol (Foto 7). En cualquier caso, todas las mermas biomecánicas comentadas provocan que la sabina se encuentre en riesgo de ruptura, sobre todo ante alguna contingencia climatológica (tormentas, nieve, etc.).

Foto 7. Vista oeste, obsérvese el gran contrafuerte en dicha en dicha dirección.

Y para terminar, una foto del espectacular entorno nevado de esta monumental sabina albar.

Foto 8. Vista de las inmediaciones de la sabina en la cuenca del arroyo Blanco.
FICHA BÁSICA

Especie
Juniperus thurifera
Nombre común
Sabina albar
Nombre propio
Sabina de los Bancales Llanos
Término municipal
Moratalla
Provincia
Murcia
Altitud
1157 msnm
Perímetro
5,75 m
Altura
14 m
Edad aproximada
250 años
Estado de conservación
Regular.
Amenazas
Exceso de subolado en cultivos anexos, rayos e incendios.
Estatus legal
Ley 14/2016, de 7 de noviembre, de Patrimonio Arbóreo
Monumental de la Región de Murcia
Plan de actuación definido
--

sábado, 7 de enero de 2017

Eucalipto de la Venta Ceferino, Lorca

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua, la palabra exótico proviene del latín exotĭcus, y éste del gr. ἐξωτικός exōtikós, der. de ἔξω éxō 'afuera', y su primera acepción es:

1. adj. Extranjero o procedente de un país o lugar lejanos y percibidos como muy distintos del propio.

En estos días en los que por nuestro país han proliferado los desfiles que tienen como protagonistas unos personajes exóticos, se nos ocurre compartir con vosotros un árbol espectacular que encontramos en el municipio de Lorca, aunque sea, como los Magos de Oriente, extranjero.

Foto 1. Eucalipto de la Venta Ceferino

Los eucaliptos son originarios de Australia y entraron en España a través de Galicia, el primero fue traído en 1860 por el misionero benedictino Fray Rosendo Salvado y plantado en Tuy. Estos árboles, de rápido crecimiento, fueron después de la Guerra Civil usados en diversas reforestaciones a lo largo de toda la península ibérica al objeto de aprovechar su madera. Fruto de esta política de reforestación, tal como nos informa el vecino y gran amante del árbol, José Lorenzo López, llegaron tres eucaliptos a la Venta Ceferino, ya que en 1951 el dueño de la finca del Cruce trajo de Lorca unos treinta esquejes para plantar en su finca. El Sr. Lázaro Mateos, aparcero de la mencionada finca, regaló tres de estos ejemplares a los dueños del recién estrenado molino, uno de los cuales es el que contemplamos hoy, 66 años después; pertenece a la especie Eucalyptus camaldulensis, y tiene un perímetro de tronco de 5,16 m, llegando a superar los 30 m de altura, en la foto 1 vemos su gran envergadura. Los otros dos eucaliptos siguen también vivos y tienen unos perímetros de tronco de más de 3 metros, y alturas en torno a los 20.


Foto 2. Detalle del tronco

El nombre de este género, Eucalyptus, significa "bien cubierto", aludiendo a que en sus flores los pétalos y sépalos están unidos formando una cubierta que solamente deja ver los estambres cuando se desprende. En cuanto a la etimología de la especie, y aunque al ser un árbol australiano podríamos pensar que es el nombre de una región de aquel continente, en este caso tiene como referencia el Hortus camaldulensis, un antiguo jardín botánico de Camaldoli, en la Toscana italiana, en el que estaba cultivada y donde fue descrita por primera vez en el año 1832.

Foto 3. Detalle de la descomunal copa

Respecto al uso principal dado a este ciclópeo árbol ha sido principalmente como árbol de sombra, gracias a su formidable copa, este aprovechamiento que podría ser perfectamente compatible dado la biología de esta especie que tolera relativamente bien la compactación del suelo, ha terminado por resultar un tanto nocivo para el árbol, pues algunas personas se han tomado la libertad de podarlo de modo que sea factible colocar debajo del árbol no sólo ya vehículos de uso particular, sino maquinaria pesada. Para lo cual, han procedido a cortar ramas de gran diámetro de zona baja del árbol (Foto 4).

Foto 4. Rama podada, obsérvese la entrada de insectos perforadores que generan oquedades.

Además, a veces, al aparcar bajo la copa grandes vehículos se ha provocado la rotura de ciertas ramas por impacto de éstos contra ellas (Foto 5), sobre todo si estaban debilitadas por oquedades generadas debido a podas inadecuadas (Foto 4).


Foto 5. Desgarre producido en zona afectada por podas inapropiadas, la rama corre serio de riesgo de fractura total si no se realiza una poda adecuada.

Pero incluso más nocivas que las lesiones generadas por podas inadecuadas, son las provocadas por el uso de maquinaria pesada en el entorno de proyección de copa del árbol, sobre todo si se le provocan heridas de grandes dimensiones que cercenan su cambium en la parte más sensible del eucalipto, en concreto, en la base del tronco (Foto 6), pues ésta es una zona vital para el flujo de savia hacia todo el árbol que podría provocar la muerte de parte de éste.

Foto 6. Herida de grandes dimensiones que afecta a la zona más vital del árbol: el cuello del tronco.

Por lo demás, la Dirección General de Medio Ambiente de la Región de Murcia, dado el peligro de rotura que corrían algunas ramas, con el consiguiente riesgo para la seguridad de las personas que transitan bajo el árbol, procedió a realizar hace ya 5 años una adecuación de la copa para minimizar el riesgo de caída de éstas. A la vez que ello, el Ayuntamiento de Lorca ejecutó a través de su Servicio de Jardines la colocación de una pequeña protección para impedir el acceso hasta el tronco del árbol de los vehículos, pero ésta fue rota por desaprensivos. Esperamos que la inclusión del eucalipto en la ley de noviembre de 2016 de  Patrimonio Arbóreo Monumental, dote de mayor protección ante las agresiones que soporta este árbol y su entorno, nos lo pedimos como un regalo de Reyes Magos.

Foto 7. Actuación de la Dir. Gral. de Medio Ambiente de la Región de Murcia asegurando el ramaje .


FICHA BÁSICA


Especie
Eucalyptus camaldulensis
Nombre común
Eucalipto, caliptro
Nombre propio
Eucalipto de la Venta Ceferino
Término municipal
Lorca
Provincia
Murcia
Altitud
325 msnm
Perímetro
5,16 m
Altura
32,16 m
Edad aproximada
66 años
Estado de conservación
Regular
Amenazas
Heridas por maquinaria pesada, remoción del suelo
Estatus legal
Ley 14/2016, de 7 de noviembre, de Patrimonio Arbóreo Monumental de la Región de Murcia
Plan de actuación definido
--

domingo, 4 de diciembre de 2016

Carrasca de La Molata, Moratalla

En este día lluvioso, y ateniéndonos al refrán que dice "Quien se cobija bajo hoja, dos veces se moja", no os recomendaríamos visitar la Carrasca de la Molata "Quercus ilex subs. ballota", en Moratalla, pero la podemos conocer a través de estas fotos y descripciones y bien abrigados en casita.

Foto 1. Carrasca de la Molata

Hacia el año 1996 tomábamos la foto 1, en la que se pueden observar sus grandes dimensiones, de hecho, tiene más de doscientos metros cuadrados de proyección de copa. Es un resto de la vegetación natural que en otros tiempos poblaba la zona, y cerca de ella hay otras carrascas y también pinos blancos (Pinus nigra) creciendo dispersos, algunos de estos árboles con un tamaño igualmente espectacular.

Foto 2. Detalle del tronco
En la Foto 2, más reciente, podemos observar el tronco que a ras del suelo presenta un perímetro de 5,5 metros y que, aunque pueda parecer que son tres troncos fusionados, en su base se observa claramente uno solo creciendo en estos suelos calizos que, en primavera nos brindan además la posibilidad de contemplarlos cubiertos, por entre otras, iniestas (Cytisus reverchonii), que con sus flores le dan colorido y alegría al paisaje.

Foto 3. Flores de iniesta (Cytisus reverchonii)

De este árbol se ha aprovechado su fruto para consumo humano y animal,  sus ramas para leña y alimento del ganado, sobre todo en épocas de nevadas en los que escasean otros tipos de comida más del agrado de éste. Por lo demás, también era posible que sesteara un rebaño de más de 200 ovejas bajo su extensa copa.

Foto 4. Detalle del tronco visto desde el lado este.

En esta última foto vemos claramente la base, y desde esta perspectiva observamos lo que hemos comentado anteriormente del tronco que se ramifica en tres grandes ramas casi a ras del suelo, y que ha aportado madera de reacción a comprensión para afianzarse en la pendiente.

Al principio de la entrada hemos comentado medio en broma algo de ir a visitar bajo la lluvia este árbol, y la verdad es que lo primero que habría que hacer para visitarlo es pedir permiso, ya que está en propiedad privada, como otros muchos que, por otra parte, gracias a la indulgencia frente al hacha que le han proporcionado sus dueños han llegado a adquirir el porte que tienen en este momento. En cuanto a otros árboles que no están en propiedad privada y no hay que pedir permiso en principio, tendríamos que seguir otras recomendaciones que hemos mencionado ya por aquí en ocasiones y que esperamos que se respeten, ya que a los que nos interesan los árboles nos gusta verlos y disfrutar de ellos, pero más aún que sigan vivos durante mucho tiempo más. 

Por lo demás, añadir, que esta carrasca es una de las de mayores dimensiones en el sudeste ibérico y por ello ha sido incluida en la recientemente aprobada Ley de Patrimonio Arbóreo Monumental de la Región de Murcia, desde aquí lo celebramos.

Y para despedirnos, una panorámica de esta parte de la región de Murcia que tan bellos paisajes nos proporciona, el Servalejo en segundo plano y La Molata con su cortijo en primero.

Foto 5. Vista este del pico del Servalejo, marcada con una flecha la carrasca de hoy.




FICHA BÁSICA


Especie
Quercus ilex subs. ballota
Nombre común
Carrasca, encina
Nombre propio
Carrasca de la Molata
Término municipal
Moratalla
Provincia
Murcia
Altitud
1547 msnm
Perímetro
5,20 m
Altura
13 m
Edad aproximada
300 años
Estado de conservación
Bueno
Amenazas
Incendios, rayos
Estatus legal
Ley 14/2016, de 7 de noviembre, de Patrimonio Arbóreo Monumental de la Región de Murcia
Plan de actuación definido
--

domingo, 20 de noviembre de 2016

Tejo del Calar del Mundo

Si en nuestra última entrada hablábamos de un árbol muerto, hoy visitamos uno cuasi inmortal, un tejo (Taxus baccata), en concreto el que nos encontramos (de ahí su nombre) en el Calar del Mundo, esa plataforma amesetada situada a más de 1.600 m de altitud, cuyo sustrato litológico son rocas calizas del Mesozoico que, sometidas a la acción erosiva del agua han configurado el paisaje cárstico de dolinas, grietas, simas y cavernas con gran cantidad de cursos de agua subterráneos característico del Calar del Mundo, uno de los más bonitos y espectaculares paisajes del sudeste ibérico.

Foto 1. Tejo del Calar del Mundo, al fondo la sierra del Cujón.

Este tejo hembra vive desde hace unos 1.500 años en la soledad del Calar, casi sin perturbaciones básicamente las derivadas del pastoreo ancestral de la zona y de algunos senderistas que, como nosotros, se acercan a contemplar este tejo "de libro", con su característica copa ovadocónica que vigila desde su atalaya la Sierra del Segura.


Foto 2. Tomando medidas del tronco

Los 1.500 años que suponemos alcanza este tejo los hemos calculado midiendo el perímetro de su tronco a 1,30 m del suelo, como podemos observar en la foto 2, y usando los estudios de Cortes et al, 2000, que arrojan medias de 375 años por cada metro de perímetro de tronco, siempre con todas las reservas ya que, como hemos comentado en otras ocasiones, no existen estudios de edad en los tejos del sureste peninsular.

Sea esa su edad real o no, lo cierto es que este árbol singular donde los haya ha vivido mucho, su tronco nos revela ese ir y venir de ramas que enraízan y vuelven a nacer que le da el status de inmortal gracias a su capacidad de regeneración, como vemos en la Foto 3 en la que contemplamos la albura, con el tono rojizo característico de su madera que siempre nos fascina cuando nos acercamos a un tejo, así como también el agujero en el lado suroeste por el que ha salido algún rayo, y permite ver el duramen.

Foto 3. Tronco del Tejo del Calar del Mundo, obsérvese la oquedad provocada por un rayo.

Ha perdido la guía varias veces, debido a los rayos que le han impactado en las numerosas tormentas que tan bien conocen los serranos de este territorio. Por la mismas razones, también perdió las raíces que alcanzaban el árbol por el lado suroeste, donde hoy podemos observar la oquedad (Foto 3), circunstancia que ha provocado que la copa tenga menos volumen en dicha dirección (Foto 5). Por contra, hacia la dirección noreste del tronco se pueden observar todas las raíces de anclaje y entrada al tronco (Foto 4).

Foto 4. Raíces de anclaje, actuando a compresión, principalmente.


 Rodeado de las especies típicas de esta zona Rosa pimpinellifolia y Erinacea anthyllis entre otras, el paisaje es espectacular tanto hacia el este como hacia el oeste, en concreto, si miramos en esta dirección podemos observar la Cuerda de los Pinos Molineros, con unos bellos ejemplares de pinos blancos "Pinus nigra".

Foto 5. Cuerda de los Pinos Molineros, en el este del Calar del Mundo.
Nos alejamos ya y os recordamos, como otras veces, que los árboles que no están acostumbrados al trasiego humano son más sensibles si cabe y si nos acercamos a ellos, procuremos no pisar en la zona donde están sus raíces, y desde luego, no dañarlos en cualquier otra forma, así seguirán vivos durante muchos años más y las generaciones venideras podrán disfrutarlos como lo hacemos nosotros.

Foto 6. Tejo del Calar del Mundo

PD: Como dato curioso, os comentamos que este tejo es muy conocido, aparece al menos en dos publicaciones  de árboles singulares de Albacete (Velasco 1990; Benllonch & Martín 2015).


FICHA BÁSICA


Especie
Taxus baccata
Nombre común
Tejo
Nombre propio
Tejo del Calar del Mundo
Término municipal
Riópar
Provincia
Albacete
Altitud
1550 msnm
Perímetro
4,05 m
Altura
10,65 m
Edad aproximada
1500 años
Estado de conservación
Regular
Amenazas
No se observan
Estatus legal
--
Plan de actuación definido
--